4/12/18

¡QUE VERGUENZA¡



Escribe: Aníbal  Arredondo

Soy partidario de las nuevas tecnologías, de las redes sociales que están en todo y sirven para todo, y creo que nos proporcionan avances increíbles. Lo digital ha invadido nuestras vidas de una manera rápida y profunda y nos ha traído adicción a su uso.

Aun así muchos ni siquiera somos conscientes de lo que hemos adelantado porque esta libertad digital no siempre trae cosas buenas  que estén por encima de todo lo que es honestidad, por culpa de quienes lo usan mal y luego es fácil de contagiar a quienes estén enganchados a la información y pierdan la vergüenza, 

Por este medio me dirijo a nuestra patria sin temor, sin insultar a nadie, pero con fuerza , puesto que en ese país hay ciudadanos luchando permanentemente como tarea  humana en contra de la corrupción (estupidez) que cometieron los expresidentes del Perú en diferentes épocas de la vida republicana excepto durante el  Protectorado del General José de San Martín valioso militar que murió pobre, abandonado en su tierra Yapeyú (Argentina) porque de Perú no se llevó nada sino una mísera y precaria pensión por libertarnos. 

Estos últimos expresidentes de este  siglo, uno fugitivo, otro encarcelado, otro asilado, inclusive mujeres políticas ex primeras damas procesadas, muestran pues que son gentes que no tienen sensor alguno de la conciencia que es la vergüenza. 

Estos muy amigos de lo ajeno, como dice Flaukner, creen que "el pasado de sus hechos está muerto", ni siquiera es pasado aún y sus delitos:  ¿van a quedar impunes? ¡NO¡ la ley los condenará  en forma inequívoca, porque en Perú se vive en democracia, y en la democracia la Ley y la Democracia se identifican, porque la "Ley es la expresión de la voluntad popular", dice ciertamente Javier Cercas. 

Nuestra identidad como peruanos, no sería identidad de partida, sino reflexionamos en términos de patriotismo, poniendo en guardia a cualquier instrumento de política amañada que arrastran estos depredadores, que quieren ejercer un gobierno mediante organizaciones criminales. 

Por eso los peruanos no debemos marearnos, confiemos en nuestra autoridades judiciales jóvenes que ojala no  se dejarán romper la mano, que con fé y patriotismo vienen castigando a estos enemigos del Perú. 

Por lo digital se sabe, acá en España y en el mundo, que en Perú hay mucha tensión en el ambiente político por la cobarde materialización, más fea de huir de la justicia, mediante el asilo, que ya es costumbre de Alan García Pérez, cada vez que la justicia o algún golpista le muestre una cruz como a un  Horco, o como a Benjur en la película, huye como una cucaracha alegando ser perseguido político. 

Lo que García quiere es "que sus mentiras se conviertan en verdad", cuando él es un prisionero de odio al Perú, por eso intentó una tercera oportunidad para terminar de depredarlo, pero le salió mal por apoyarse a una mala y vieja pared  experta en perder: su amiga Lourdes Flores.  Estas intentonas creo que jamás volverán a repetirse, porque  del pueblo peruano ha brotado el odio irreprimible contra él.

¿Saben que otro facineroso, llego a España, buscando asilo?; el exjuez del Supremo Cesar Inostroza Pariachi, jefe de la organización criminal, "Los cuellos blancos del Callao", pero acá encontró cárcel, aunque sea dorada, pero es cárcel, mientras su extradición  y se vaya a Challapalca en Puno. 

Sería ejemplar que estos avezados  digan " YO ME ENTREGO A LA JUSTICIA, POR VERGUENZA" o mejor aún "ME ENTREGO AVERGONZADO DE MI PROPIA ESTUPIDEZ.  Pero esperar esto es imposible. Porque esta gente de inteligencia despierta para el mal tiene completamente desactivada esa aplicación tan sencilla e imprescindible como es la vergüenza. 

Madrid, diciembre  2018.