3/1/23

"El mundo es Ancho y Ajeno"



Escribe :  Anibal Arredondo

La obra del gran literato peruano CIRO ALEGRIA el “MUNDO ES ANCHO Y AJENO”, es un equivalente literario, a las grandes obras que denuncian el abuso de los poderosos contra los débiles, el abuso, la usurpación, el despojo, y la violación a los derechos humanos.

"El Mundo Es Ancho y Ajeno", no sólo es considerada como la obra maestra del escritor, si no como una de las cumbres de la narración hispana. Ciro Alegría es un profundamente peruano, su historia pertenece al de un autor representativo de la literatura Indigenista o regionalista.

CIRO ALEGRÍA nació en la hacienda familiar de QUILCA, en 1908, aunque prefirió usar como fecha oficial la de 1909. Realizo sus estudios de primaria y secundaria en el Colegio Nacional "San Juan de Trujillo, donde tuvo de profesor a CÉSAR VALLEJO, y allí, en 1927, dirigió el periódico escolar "La Tribuna Sanjuanista”, que marcará su camino tanto como su temprana adscripción al APRA, en 1931 como su carrera literaria. Entretanto, colaboró con los diarios EL NORTEÑO, y luego, LA INDUSTRIAL, ambos trujillanos. En 1930, fue expulsado de la universidad por la revuelta aprista de ese año. Hasta 1933, su vida transcurriría como prófugo y como preso, cuando fue liberado de la cárcel de Lima, por un error administrativo, ingresó en el Diario La Tribuna, pero en breve participó en otro complot contra el gobierno, lo que le ocasionó su exilio a Chile, donde se convertiría en el gran narrador que fue.

Así en 1935 su novela “LA SERPIENTE DE ORO”, ganó el concurso de la editorial Nascimiento, y en 1939 le concedió la editorial ZIg-Zag chilena. "LOS PERROS HAMBRIENTOS", un segundo premio de su concurso de novela. Dos años después, con su gran relato, “EL MUNDO ES ANCHO Y AJENO”, ganó el primer premio del concurso continental de la editorial estadounidense FERRAR RINEHART. Tras este reconocimiento, se estableció en EEUU, y luego en Cuba y Puerto Rico. Se dedicó al periodismo, a la traducción y a la enseñanza universitaria. En 1960 retorno al Perú y fue elegido diputado por Lima en 1963. Durante ese año público su última obra en vida, de cuentos:” DUELO DE CABALLEROS”.  Falleció en 1967, en Chosica, dejando la novela “SIEMPRE HAY CAMINO" en 1969, y  “LAZARO"1973, y varias colecciones de relatos, ensayos y artículos y una suerte de memorias.

La novela del “MUNDO ES ANCHO Y AJENO”, trata de la expulsión de la Comunidad de RUMI (montañas de la cordillera de los Andes, Departamento de la Libertad, en el norte del Perú), de sus tierras por el hacendado Álvaro Amenábar Roldán, quien los despoja de sus tierras, en aquella época, en la que el poder viene en vicio para la mayoría de quienes lo ostentan. El latifundista Álvaro Amenábar, estaba acostumbrado como la mayoría de patrones, en cometer barbaries como en las edades primitivas, con la comunidad RUMI y el dirigente ROSENDO MAQUI. Amenábar hacendado de UMAY, dueño de vidas y haciendas de 20 leguas a la redonda, corruptor de jueces provinciales, su-prefectos, alcaldes, curas, periodistas limeños, vivía en su hacienda UMAY, rodeado de caporales, que tenían el oficio de guardar sus espaldas. Su casa estaba rodeada de arquearías de donde daba gritos de llamada a sus “Pongos” (esclavos) que temblaban de miedo al oírle. En la portada de la casa, gemía pesadamente una tranquera de gruesas vigas. Estaban Braulio y Tomas, dos hombres morenos Fuertes, a caballo, armados con carabinas, desde ese recinto ¿Qué maldades habría hecho Amenábar para protegerse tanto?

Mientras tanto la Comunidad de RUMI debidamente organizada, era olvidada por la Ley de Tierras, que existía por entonces, se olvidaba de la suerte de los comuneros que Vivian en sus tierras ancestralmente. Amenábar odiaba a los indios, y enviaba a los grandes medios de comunicación de Lima, profundamente corruptos, dinero y noticias tendenciosas en contra de los comuneros de RUMI. Los periodistas sorprendían con publicaciones a favor del gamonal sin ninguna investigación.

A Amenábar se le ocurre apropiarse de los terrenos de la comunidad de RUMI, pretextando juicio por linderos. Así había dictado la maldad generada en el gran pudridero de su cabeza. Amenábar, no quería tierras, sino esclavos, que trabajen gratis en sus haciendas y en sus minas de oro en selva sobre el río Ocros.

Rosendo Maqui, había tomado de abogado a Bizmar Ruiz para la defensa de la comunidad, pero sospechaba que este era infiel en su trato. Entonces intento contratar a algunos de los otros defensores jurídicos, que actuaban en la capital de provincia, todos se negaron. Uno le manifestó ¿Por qué me voy a desprestigiar defendiendo causas perdidas? Dense; comuneros de RUMI, con una piedra en el pecho agradeciendo que Amenábar no les quita todo.

Los comuneros perdieron la fe, con las argucias y legalismos del juez y los escribanos. Ese mismo juez tan austero, nada había hecho por hacer respetar la justicia, cuando los pobres temían desafiar a un rico, así fuera tan solo con una declaración de conciencia.

Amenábar había fabricado testigos a su favor, y, por la comunidad nadie quería atestiguar, sabiendo que RUMI, siempre fue de los comuneros, tenían miedo a las represalias del gamonal y sus vidas. El maldito dinero le daba todo poder. Rosendo Maqui, dirigente de la comunidad RUMI, había llamado a consejo a los comuneros que dentro de dos DIAS tenían que ir al pueblo a escuchar la sentencia del juez. Nada tenía que hacer, el juicio había llegado a su fin.

Rosendo Maqui había cumplido fielmente en el proceso, pero no se pudo vencer al poder y la corrupción de sus autoridades.
El juez de acuerdo a las partes, había fijado fecha para el 14 de octubre. ¿Qué iría hacer de la comunidad? ¿Dónde criarían su ganado? ¿Dónde sembrarían? ¿Tendrían que doblegarse a trabajar como esclavos para Amenábar Albear? Eso no aceptaron los comuneros. Ellos migraron al paraje "Yana ñahui (ojos negros), a una puna rodeada de cerros, rocas prietas como puños, entre las cuales crecía el inhumano salvador, hacia el lado de la planicie, espejeaba la laguna Yanañahui. Esos hombres no estaban acostumbrados a vivir en esas alturas. En RUMI habían abandonado su iglesia, su escuela, que lo habían construido con la esperanza que algún día llegará un profesor a instruir a sus hijos.

Desesperados los comuneros, habían recurrido donde el Sr. Cura Gervasio Mestas, para pedirle que les aconseje algo para apaciguar su dolor. El cura dijo. Decid buena gente, ¿Qué os trae aquí?; Taita cura venimos para que nos aconseje, ya que nos ha llegado esta fatalidad, porque nos han echado nuestras tierras. El cura dijo, ¿qué lástima! Para mí Don Álvaro Amenábar es todo un caballero, y ustedes solo son cumplidos fieles, obedeced los altos de signos de Dios, cumplid con los mandamientos, que son de paz y amor. Rosendo Maqui callo, su viejo pecho fatigado jadeaba levantando el poncho. Parecía que nadie tuviera nada que decir. Unos a otros se miraban sin atreverse a hablar. Ahí estaba el pueblo comunero, agrario y pastoril, hijos de la tierra, enraizados en ella durante siglos, ahora despojados por un juicio y una sentencia. Los comuneros padecieron todo los tormentos del éxodo. No era un dolor de entendimiento solamente. Su carne misma sufría al tener que abandonar una tierra donde habían gateado y crecido, donde amaron con el espíritu de la naturaleza al sembrar y procrear.

Rosendo Maqui fue encarcelado, Amenábar decía. La cárcel es también una manera de eliminar a los indios. El diario Patria se alborozaba en primera plana, la captura del agitador, cabecilla indio Rosendo Maqui. Se sabe que las fuerzas de la gendarmería, lograron apresarlo sin derramamiento de sangre.

Álvaro Amenábar, sin lograr que los comuneros se humillen a servirle, les despide. " INDIOS de ...váyanse a vivir a otra parte: "El mundo es ancho”. Ellos contestaron; los comuneros conocemos que el mundo es ancho, donde los pobres solemos vivir, para nosotros los pobres, “EL MUNDO ES ANCHO PERO AJENO"
Rosendo Maqui muere en la cárcel, sin saber cuánto tiempo había estado preso. Quizá un año, quizás dos. Apenas que anocheció. lo ataron el cadáver de los pies y las manos, poniendo en medio un largo palo y los gendarmes lo cargaron, sobre sus hombros en busca del panteón.

Los comuneros en su desgracia solo conocieron la dulce coca. La coca es buena para él hambre, para la sed, para la fatiga, para el calor, para el frío, para el dolor, para la alegría, para todo es bueno. Es buena para la vida, a la coca le preguntan los brujos, la coca se obsequió a los cerros, lagunas, Ríos encantados, con la coca sanan los enfermos, con la coca viven los vivos. Llevando coca en las manos se van los muertos, la coca es sabia y benéfica. Y luego se ponían a llorar.

Una mujer vieja caminaba del pueblo a la comunidad, a media noche, llorando, su llanto era muy largo, triste y desolado, y se le vio desaparecer en la lejanía como un lamento. La tierra se volvió mujer para llorar, deplorando sin duda la suerte de sus hijos, de su comunidad invalida, tierra madre tierra, dulce madre abatida.

No hay comentarios.: